Rejuvenecimiento ovarico

Rejuvenecimiento Ovárico

Rejuvenecimiento ovárico ¿Es posible?

rejuvenecimiento ováricoEn Clínica Fertia sabemos la capacidad fértil disminuye progresivamente con la edad a partir de los 35 años y de manera más acusada por encima de los 38 años. La calidad de los óvulos va disminuyendo con el paso del tiempo y esto se traduce en numerosos problemas de fertilidad. Esta situación plantea un reto a la Medicina. En los últimos años se están investigando nuevas técnicas encaminadas a revertir el efecto de la edad en el proceso reproductivo, es decir, el rejuvenecimiento ovárico.

El envejecimiento y los tratamientos oncológicos alteran la función del ovario, sin embargo, incluso cuando los ovarios pierden su capacidad de ovular, permanecen folículos durmientes y residuales que pueden ser rescatados de la atresia.  La activación de estos folículos llamados “durmientes” es la base de las llamadas técnicas de rejuvenecimiento ovárico recientemente descritas en la literatura médica.

Los estudios sobre rejuvenecimiento ovárico van avanzando en dos líneas principalmente:

Uso de células madre de la médula ósea:

Las células madre se extraen de la médula ósea de la paciente y se hace una infusión a través de la arteria ovárica.

En esta línea de investigación cabe destacar el trabajo de la Dra. Herraiz y el Profesor Pellicer. La primera fase del estudio se llevó a cabo en modelo animal. Tras realizar implante de tejido humano en ratones para comprobar la efectividad del tratamiento con células madre se avanzó hacia una segunda fase con veinte pacientes bajas respondedoras.

En la segunda fase se observó que la técnica ayudaba a mejorar la respuesta ovárica, con ello aumentaba la producción de ovocitos, pero al tratarse de pacientes de edad avanzada, un porcentaje elevado de los embriones eran aneuploides (sufrían alteraciones cromosómicas).

Para la tercera fase, se están reclutando mujeres menores de 38 años (con fallo ovárico precoz  exclusivamente) con el objetivo de  comprobar si   las células madre son capaces de llegar al ovario a través del torrente sanguíneo y actuar en él.

 

  • La otra línea de investigación es la denominada OFFA (Ovarian fragmentation for folicular activation): Fragmentación ovárica para mejorar el número de folículos antrales. Pensada para pacientes con fallo ovárico precoz (menopausia a edad temprana).

Cabe mencionar el grupo de trabajo de los doctores Hsueh y Kawamura. Su objetivo son los folículos durmientes que pueden persistir en el ovario incluso después de la menopausia. Tratan de activarlos mediante varios estímulos para conseguir que se desarrollen y lleguen a dar lugar a folículos antrales susceptibles de ser estimulados con gonadotropinas.

A pesar de que el mecanismo completo de activación folicular permanece sin descifrar, estudios realizados en ratones, han demostrado que la delección especifica en ovocitos del gen PTEN y Foxo3 promueve la activación y el crecimiento de todos los folículos primordiales.  Además, en ovarios humanos se ha observado que tras fragmentar tiras de corteza ovárica se incrementan los niveles de factores de crecimiento.

En dicho estudio, se realizó ooforectomía uni o bilateral mediante cirugía laparoscópica y se le aplicó a la corteza ovárica un estímulo mecánico (fragmentación múltiple) junto con otro químico (incubación durante 48h en un medio con activadores del PI3K e inhibidores de PTEN).

En una segunda cirugía se procedió a reimplantar el tejido en la serosa de la trompa de Falopio. Posteriormente, en aquellas pacientes en las que se observó crecimiento folicular, llevaron a cabo ciclos convencionales de FIV.

 

Dos técnicas diferentes que tienen un mismo objetivo: que un ovario con poca actividad pueda revertir total o parcialmente esta situación y ser capaz de activar folículos primarios durmientes mejorando así la producción de ovocitos.

Como vemos las técnicas de rejuvenecimiento ovárico forman parte del presente y el futuro de la Medicina Reproductiva, pero tenemos que ser aún cautos, ya que son estudios en fase experimental, con técnicas no exentas de riesgo y que a día de hoy tampoco han conseguido disminuir las tasas de aneuploidías (embriones anómalos), uno de los principales problemas ligados a la edad de la mujer.